Puedes realizar consultas relacionadas con contratos, propiedades, reclamaciones, arrendamientos, cuestiones laborales básicas, responsabilidad civil, conflictos vecinales u otros asuntos legales que necesiten orientación profesional.
Es recomendable consultar con una abogada antes de firmar contratos, iniciar reclamaciones, responder a demandas, gestionar conflictos legales o cuando tengas dudas sobre tus derechos u obligaciones.
Generalmente la consulta tiene una duración aproximada de entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la complejidad del asunto.
Sí. Es posible realizar consultas online mediante videollamada, teléfono o correo electrónico, lo que permite recibir asesoramiento jurídico desde cualquier lugar.
Es recomendable aportar cualquier documentación relacionada con el caso: contratos, comunicaciones, facturas, resoluciones administrativas o judiciales, correos electrónicos u otros documentos relevantes.
Sí. Toda la información proporcionada está protegida por el secreto profesional, lo que garantiza la máxima confidencialidad
Tras analizar el caso, se explicarán las posibles opciones legales, los pasos a seguir y, en caso de ser necesario, se propondrá una estrategia jurídica.
Sí. Antes de iniciar cualquier actuación legal se informa al cliente de los honorarios y del alcance del servicio.
Sí. En muchos casos es posible resolver conflictos mediante negociación, mediación o acuerdos extrajudiciales, evitando procedimientos judiciales largos y costosos.
El tiempo depende del tipo de asunto y de si se resuelve de forma extrajudicial o judicial. Algunos casos pueden resolverse en semanas, mientras que otros pueden requerir varios meses o más.
Si has recibido una demanda, es importante consultar lo antes posible con una abogada para analizar el caso y preparar la defensa dentro de los plazos legales.
En ese caso es fundamental recibir asesoramiento jurídico lo antes posible para evitar la prescripción de derechos o la caducidad de acciones.
Sí. Se ofrece revisión de contratos, acuerdos, documentos legales o comunicaciones para evaluar posibles riesgos o implicaciones legales.
Es un proceso mediante el cual se intenta resolver un conflicto legal mediante una comunicación formal antes de iniciar un procedimiento judicial.
Puedes solicitar una cita por los canales que se encuentran disponibles en la página web: a través de teléfono, wathsapp, correo electrónico o mediante el formulario de contacto.
Consultar previamente puede ayudarte a evitar errores legales, ahorrar costes y tomar decisiones informadas.
Una abogada de familia es una profesional del Derecho especializada en conflictos y asuntos legales relacionados con las relaciones familiares, como divorcios, separaciones, custodia de hijos, pensión alimenticia, régimen de visitas, adopciones y modificaciones de medidas, disolución y liquidación de la sociedad de gananciales, etc.
Sí. En España el divorcio no requiere el consentimiento de ambos cónyuges. Una persona puede solicitarlo unilateralmente.
En un divorcio de mutuo acuerdo ambos cónyuges llegan a un consenso sobre aspectos como custodia de los hijos, reparto de bienes, pensión alimenticia y régimen de visitas. La abogada redacta el convenio regulador y se presenta ante el juzgado.
El convenio regulador es el documento legal que establece los acuerdos entre los cónyuges/pareja tras una separación o divorcio, incluyendo régimen de custodia de los hijos, pensiones (de alimentos, compensatoria), visitas, uso de la vivienda familiar, etc.
El divorcio contencioso ocurre cuando los cónyuges no logran llegar a un acuerdo. En este caso, será el juez quien decida sobre la custodia de los hijos, pensiones, uso de la vivienda familiar y demás aspectos legales. El procedimiento judicial es mucho más largo y costoso que en el caso del divorcio de mutuo acuerdo.
Sí, en la mayoría de los casos es obligatorio contar con abogado/a y procurador/a para tramitar un divorcio ante el juzgado. En caso de no estar casados, el procedimiento de medidas relativas a los hijos menores (guarda y custodia, visitas, pensión de alimentos, etc.) también debe presentarse al juzgado contando con abogada/o y procurador/a.
Normalmente se requieren:
Certificado de matrimonio (en caso de divorcio)
Certificados de nacimiento de los hijos / Libro de familia
Certificados de empadronamiento
Información económica o patrimonial
La custodia compartida es un régimen en el que ambos progenitores comparten la responsabilidad y el tiempo de cuidado de los hijos tras la separación o divorcio.
En la custodia exclusiva los hijos viven principalmente con uno de los progenitores, mientras que el otro tiene un régimen de visitas. En la custodia compartida ambos progenitores participan activamente en la crianza.
El régimen de visitas establece el tiempo que el progenitor que no tiene la custodia pasará con sus hijos tras el divorcio o separación.
La pensión alimenticia es una cantidad económica que uno de los progenitores debe pagar para cubrir los gastos de los hijos, como alimentación, educación, vestido, vivienda y atención médica.
La pensión alimenticia es una cantidad económica que uno de los progenitores debe pagar para cubrir los gastos de los hijos, como alimentación, educación, vestido, vivienda y atención médica.
Sí. Si cambian las circunstancias económicas, laborales, personales o familiares, se puede solicitar una modificación de medidas al juzgado (a través de un procedimiento de mutuo acuerdo o, si no hay acuerdo, contencioso).
Si tu expareja no paga la pensión alimenticia, puedes iniciar un procedimiento de ejecución judicial para reclamar las cantidades adeudadas.
El primer paso es obtener el certificado de defunción, el certificado de últimas voluntades y una copia del testamento (si existiera). Después se inicia el proceso de aceptación y reparto de la herencia; para ello es conveniente recibir asesoramiento legal a fin de no cometer errores y realizar los trámites necesarios correctamente.
Normalmente se necesitan:
Certificado de defunción
Certificado de últimas voluntades
Testamento
Certificados bancarios
Escrituras de propiedades
Luego, según el caso concreto, podrán hacer falta otros documentos (por ejemplo, certificado de nacimiento de herederos, libro de familia, comprobantes de pago del IBI, certificado de seguros, permiso de circulación de vehículos, etc.)
El coste de tramitar una herencia depende, principalmente, del valor y características de los bienes, del número de herederos y de si existen conflictos entre ellos.
En España no existe un plazo obligatorio para aceptar una herencia, pero el impuesto de sucesiones (y, en su caso, la plusvalía municipal) debe liquidarse normalmente dentro de los 6 meses posteriores al fallecimiento.
Si no hay testamento se debe realizar una declaración de herederos (notarial o judicial), que determina quiénes son los herederos según la ley.
Sí. Un heredero puede renunciar a la herencia si no desea recibirla, por ejemplo, cuando existen más deudas que bienes.
Es el impuesto que deben pagar los herederos por recibir bienes o dinero tras el fallecimiento de una persona. El importe depende del valor de la herencia, del tipo de bienes que la constituyan, del grado de parentesco, del patrimonio de los herederos y de la comunidad autónoma donde se tribute.
Es un impuesto que grava el aumento de valor de un inmueble urbano (casa, piso, local) desde que el fallecido lo compró hasta que lo heredan los beneficiarios
Puede haber recargos, intereses y problemas para registrar los bienes heredados.
Sí. Un testamento puede impugnarse cuando no respeta la legítima de los herederos forzosos, existen vicios en la voluntad del testador (coacción, engaño, demencia), o incumple requisitos formales.
La legítima es la porción de bienes de la herencia que el testador no puede disponer libremente, ya que la ley la reserva a los herederos forzosos (hijos, descendientes, padres, ascendientes o cónyuge).
La vivienda heredada puede adjudicarse a uno o a varios herederos, venderse o mantenerse en copropiedad.
Los demás herederos pueden solicitar compensación económica o pedir la división del bien.
Los bancos bloquean las cuentas hasta que se presenta la documentación de la herencia. Luego de eso, el dinero que existe en las cuentas del fallecido se distribuye entre los herederos conforme corresponda.
La mediación es un método de resolución de conflictos en el que una persona (la mediadora / el mediador) neutral e imparcial, ayuda a las partes a comunicarse, comprender sus necesidades y alcanzar acuerdos mutuamente satisfactorios o encontrar maneras adecuadas de gestionar el conflicto.
La mediación es útil para resolver conflictos en ámbitos de lo más diversos. Puede abordarse en mediación conflictos familiares (de pareja, entre padres e hijos, entre hermanos), conflictos relacionados con herencias, conflictos entre vecinos, conflictos laborales, conflictos escolares, conflictos en el ámbito empresarial, reparación de daños derivados de delitos, etc.
Las decisiones siempre las toman los mediados, es decir, las partes implicadas en el conflicto. La persona mediadora ni sugiere ni impone soluciones; su función es facilitar el diálogo y ayudar a encontrar acuerdos.
Las decisiones siempre las toman los mediados, es decir, las partes implicadas en el conflicto. La persona mediadora ni sugiere ni impone soluciones; su función es facilitar el diálogo y ayudar a encontrar acuerdos.
La mediación suele ser más rápida, flexible y económica que un proceso judicial, produciendo un menor desgaste de tiempo, energía y dinero, así como un menor coste emocional. Además, permite mantener la confidencialidad y favorece soluciones adaptadas a las necesidades de las partes. Por otra parte, brinda la posibilidad de que el conflicto no deteriore las relaciones existentes.
Sí. La mediación se desarrolla bajo el principio de confidencialidad. Todo lo que se habla durante las sesiones queda protegido y no puede utilizarse posteriormente en otros procedimientos.
La duración depende del tipo y complejidad de conflicto, de la disposición de las partes y de las particularidades del caso. En muchos casos, es posible alcanzar acuerdos en pocas sesiones.
Sí. Los acuerdos alcanzados en mediación tienen la misma validez que los contratos y, por tanto, su cumplimiento es obligatorio para las partes. Incluso, para darles mayor fuerza obligatoria, puede acudirse a notaría y elevarlos a escritura pública, de manera que, en caso de que alguna de las partes no respetara lo acordado, el proceso judicial para exigir su cumplimiento será mucho más rápido y sencillo.
No es obligatorio. Sin embargo, es muy recomendable, sobre todo cuando sea necesario contar con un buen asesoramiento jurídico antes de firmar un acuerdo. La mediadora o el mediador es absolutamente neutral por lo que no puede asesorarte legalmente.
Si no se alcanza un acuerdo, las partes siguen teniendo la posibilidad de acudir a otras vías, como la negociación, el arbitraje o el proceso judicial.
El proceso comienza cuando una de las partes contacta con una mediadora/mediador o con un servicio de mediación y formula una solicitud. Posteriormente se invita a la/s otra/s parte/s a participar y, si aceptan, se organiza una primera sesión informativa donde se les explica el funcionamiento de la mediación y se resuelven dudas sobre el proceso. Si las partes están conformes en someter el conflicto a mediación, se comienza el proceso.
El coste depende del tipo de conflicto, de la duración del proceso y del servicio prestado. En la primera consulta se ofrece información clara sobre las tarifas y el funcionamiento del proceso.
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